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En julio de 1988 quedó emplazada en la cienfueguera Rotonda de Punta Gorda la escultura que, para algunos, sería el último trabajo de la renombrada artista cubana Rita Longa.

En visita de Rita a Cienfuegos se propuso evaluar junto a ella el emplazamiento de una escultura suya, en torno a la leyenda de la india Guanaroca.

 

En julio de 1988 quedó emplazada en la cienfueguera Rotonda de Punta Gorda la escultura que, para algunos, sería el último trabajo de la renombrada artista cubana Rita Longa. Recordatorio permanente de una de las leyendas fundacionales recopiladas por Pedro Modesto Hernández, hace ya más de un siglo, en el proyecto intervino el Máster Arquitecto Irán Millán Cuétara, Director de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos. La propuesta conjunta daría solución al cierre de perspectiva del Paseo del Prado y Avenida Malecón, en la meridional esquina centrosureña.
«El proyecto de la India Guanaroca era un viejo sueño cienfueguero que tuvo sus primeras ideas con el emplazamiento de la escultura de las víctimas del Mambí del destacado escultor cienfueguero Mateo Torriente, en la rotonda al final del Paseo del Prado y la Avenida del Malecón, en Punta Gorda. Este proyecto no se ejecutó porque la escultura es muy pequeña y no lograba el efecto deseado del cierre de perspectiva y otros requerimientos visuales que demandaba esta privilegiada área», recuerda Millán.
«En visita de Rita a nuestra provincia, a solicitud de José Ramón García Gil, presidente del gobierno en la provincia, se nos encomendó evaluar junto a ella el emplazamiento de una escultura suya, para que dejara su huella, en torno a la leyenda de la india Guanaroca, tema que había desarrollado durante años de su carrera. Mi alegría fue inmensa al saber que ella había decidido que la acompañara en la concepción del proyecto.
»Fueron días intensos de creación, en los que ella solicitaba que nos encontráramos después de la 5 de la tarde; estábamos en una casa próxima al mar, donde la caída del sol era muy estimulante para el proceso creativo. Ella desarrolló algunas ideas que, inicialmente, desechamos porque no lograba lo que los cienfuegueros habíamos soñado pero ella siempre fue muy receptiva, supo en todo momento priorizar el resultado final de la propuesta. La búsqueda se encaminó, entonces, hacia una obra que resolviera las exigencias urbanísticas del entorno que la acogería: debía ser transparente, ligera, vertical para que lograra el cierre de la perspectiva, al tiempo que recreaba este importante fragmento del patrimonio intangible local».

III
La Leyenda de Guanaroca encabeza la lista de los primeros siete relatos de ascendencia indocubana recopilados por Pedro Salvador Modesto Hernández y Hernández quien provenía de una familia radicada en la jurisdicción centrosureña, antes de la fundación de la Colonia Fernandina de Jagua: Al sudoeste de la hermosa bahía de Cienfuegos, se extiende una laguna salobre, en la que derrama parte de sus aguas el río Arimao. (…) Según la leyenda siboney, la laguna de Guanaroca es la verdadera representación de la Luna en La Tierra [del Valle, 2009-11].
Incluido en el abundante inventario toponímico local, Guanaroca no sólo da nombre al accidente geográfico, actualmente Área Protegida y reservorio natural de Flamencos Rosados, sino que, en la cosmogonía aborigen de la zona  esta figura femenina, la primera mujer creada por Maroya, la Luna, da lugar al nacimiento de la raza humana: de su unión con Hamao, el primer hombre, por el conjuro mágico de Huion, el Sol, nace Imao, el primogénito.
Guanaroca (…) puso en su hijo todo su cariño, y el padre, celoso, (…) concibió la criminal idea de arrebatárselo. Una noche, (…) cogió Hamao al tierno infante y se lo llevó al monte. El calor excesivo y la falta de alimento, produjeron la muerte de la débil criatura. Entonces el padre, para ocultar su delito, tomó un gran güiro, hizo en él un agujero y metió dentro el frío cuerpo del infante... [del Valle, 2009-12].
Una vez la madre se percata de la ausencia de los suyos, y sospechando un desenlace fatal, vaga por el bosque hasta que, casi al caer rendida por el cansancio, un güiro que cuelga del árbol más próximo llama su atención. Ya en sus manos observó que está perforado y con espanto creyó ver en su interior el cadáver del hijo adorado, (…) se sintió desfallecer y el  güiro se escapó de sus manos. (…) Al romperse (…) salían peces, tortugas de distinto tamaño y gran cantidad de líquido, desparramándose todo colina abajo. (…) Las lágrimas ardientes y salobres de la madre infeliz (…) formaron la laguna y laberinto que lleva su nombre: Guanaroca [del Valle, 2009-12].

IV
A su distinguido amigo  habanero, Sr. Adrián del Valle, remite Pedro Modesto Hernández la súplica de dar feliz término a la ingente labor de recopilación de Apuntes sobre leyendas y tradiciones de Jagua que han llegado a nuestros días en volumen reeditado 90 años después de aquel que viera la luz como parte de los memorables festejos por el centenario de la fundación de la Colonia Fernandina de Jagua. La misiva fue enviada  a escasos meses de la celebración (84 días, para ser exactos).
Pedro Modesto había tomado posesión de la Alcaldía Municipal y presidencia del Ayuntamiento, en enero de 1899; numerosas habían sido las acciones del joven y entusiasta miembro de la Sociedad Económica Amigos del País para contribuir a la organización de un sistema de enseñanza inclusivo y apegado a la historia local, directriz de su denodado esfuerzo por preservar la memoria oral de la que forma parte el relato mitológico de los indocubanos precolombinos, asentados en las inmediaciones de la Bahía de Jagua. Se le considera, más que el organizador principal, el creador de los vistosos Juegos Florales de abril de 1919.
No obstante la premura, el literato del Valle dispensa a Modesto el gran favor de acogerlas bajo su protección, adoptándolas como hijas suyas, y vistiéndolas con el encanto que brota al correr de la pluma pues, para comprender el alma de los pueblos, es tan necesaria la investigación histórica de hechos y acontecimientos, instituciones y monumentos, como el estudio de mitos, leyendas, tradiciones, consejas, cantos populares, (…). En ellos está la infancia del pueblo, su poesía primitiva, la fuente de su sensibilidad, el origen de sus creencias y el germen de sus futuras aspiraciones.  
Entrega Adrián de Valle a los cienfuegueros el volumen Tradiciones y Leyendas de Cienfuegos, de la imprenta El siglo XX, en abril de 1919; más loable aún su gestión cuando al revisar los apuntes preliminares de la obra advierte: Ni siquiera debe atribuírsenos el mérito de la investigación y rebusca, que por entero corresponde al Sr. Pedro Modesto Hernández, cienfueguero de gran corazón, que siendo capaz de dar forma a las distintas tradiciones y leyendas por él con amor recogida, prefirió, apelando a la amistad, ponerlas en nuestra mano, confiando demasiado en nuestra habilidad y exponiéndose a ser defraudado en sus esperanzas.

V
Localizada en el extremo sur  de la zona de Punta Gorda, calle 37 y avenida 0, la Fuente Guanaroca se integra armónicamente al entorno de esta privilegiada área citadina, en la que se destaca la heterogénea trilogía Palacio de Valle, Hotel Jagua, y restaurante Covadonga. En láminas de latón-bronce y tubos de bronce fue modelada la figura humana que alcanza una altura de 5,30 metros, en tanto el estanque exhibe 15 metros de diámetro.
«Recordemos que ya Rita tenía algunos años, ya ella no trabajaba directamente, el barro ni otros materiales pétreos o macizos sino que estaba explorando las estructuras laminares, auxiliada por un arquitecto que trabajaba con ella porque Rita modelaba pequeñas muestras tridimensionales, a escala; concepción básica que completaba el proyecto arquitectónico, de gran formato»— apunta el MsC. Arq. Irán Millán.
«Una tarde, sin más, nos sorprendió con la versión que hoy vemos como la solución final. La obra civil comprende el tanque con la direccionalidad del torrente de los cuatro ríos que saldrían desde la güira, en la parte superior de la escultura, junto con toda la iluminación, que exige ser rescatada actualmente, y la vegetación propia de la zona. El trabajo de conjunto fue muy bello, aunque era la primera vez que yo trabajaba con ella; a partir de ahí, la relación permaneció inalterable para siempre.
Recuerdo vivamente la inauguración, la noche del 10 de julio de 1988, ya concluida la reanimación de la zona, a la que Frank Iraola aportó el mural para uno de los laterales del paradigmático y famoso restaurante Covadonga, la meca de la paella en Cuba. Rita Longa estuvo presente.
Desde ese momento, la ciudad cuenta con un espacio privilegiado, balcón y escenario en los que la brisa marinera, en las calurosas noches de verano, da lugar al encuentro de enamorados y citadinos, en general; y es más, la India Guanaroca es la representación de Rita entre nosotros; un regalo espléndido de la excelsa escultora que, hasta hoy, no hemos agradecido lo suficiente».

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1 “Se trata de un período histórico de más de seis milenios sin documentación escrita, pero descifrable y comprensible por medio del método y los sistemas de investigación sustentados en la labor de arqueólogos y especialistas de otras disciplinas… ” (En: Guamuhaya, el país de los altos espíritus: Revista Ariel, 2009-43)
2 En el texto original de la misiva.
3 Ídem.
4 Ídem.
5 En el prólogo a la edición primigenia, de 1919, firmado por Adrián del Valle.
6 Ídem.

Yusi Padrón,
periodista de la Oficina del Conservador de Cienfuegos.
Fotos: Nelson Costa