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 En lo que pudiera considerarse un acontecimiento para la historia de la música en Cuba, en la tarde del domingo 8 de agosto, se interpretó por primera vez en el país La Pasión según San Juan, de Johann Sebastian Bach.
Unas 600 personas disfrutaron el estreno absoluto de La Pasión según San Juan, de Johann Sebastian Bach, interpretada en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, en la Habana Vieja.

Dispuestos contra el falso ábside de la Basílica Menor de San Francisco de Asís, los intérpretes —coro y orquesta— fueron dirigidos por Shalev Ad-El, clavecinista de prestigio internacional. Miembro regular del Il Gardellino (Bélgica), Ad-El es también director del Oslo Baroque Soloists (Noruega) y de la Academia Daniel (Israel).
Organizado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, con la colaboración del Centro Nacional de la Música de Concierto y el Gobierno de Flandes, este concierto aunó a integrantes del Ensemble Il Gardellino (Bélgica), el Conjunto de Música Antigua Ars Longa y el Coro Exaudi de Cuba, así como otros músicos nacionales y extranjeros, quienes actuaron bajo la batuta de Shalev Ad-El.
Desde su sitio en el clavecín, acompañando los recitativos y arias, este músico israelí logró conducir esa obra maestra del arte universal, que exigió un arduo montaje de los coros (a cargo de María Felicia Pérez, directora de Exaudi) y los solos, compartidos entre Exaudi, Ars Longa, el tenor Anders J. Dahlin y el bajo Yoshitaka Ogasawara.
Estos dos últimos cantores son reconocidos intérpretes de las pasiones de Bach y encarnaron los papeles del Evangelista y Pilato, respectivamente, mientras que Elier Muñoz cantó los recitativos de Jesús, y las arias se repartieron entre Teresa Paz, directora de Ars Longa, Adalys Santiesteban y María Felicia Pérez.
A ellos se sumaba la parte instrumental, interpretada —entre otros— por músicos de Ars Longa, la Camerata Romeu, la Orquesta Sinfónica Nacional y los miembros de Il Gardellino: Ryo Terakado (violín barroco), Marcel Ponseele y Rafael Palacios (oboe barroco), Jan De Winne (flauta traversa) y Thomas Fritzsch (violoncello barroco).
Apenas bastaron cinco días de ensayos para ultimar detalles y acoplar este heterogéneo conjunto que fue dirigido por Ad-El con una maestría basada en sólidos criterios de interpretación histórica y una fuerza apasionada que logró contagiar a todos.
De esta manera, doscientos ochenta años después de su estreno en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig (1724), fue presentada La Pasión según San Juan de J. S. Bach ante el público cubano en un concierto inolvidable.

Momentos de la presentación de La Pasión según San Juan, de Johann Sebastian Bach, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís. En las fotos inferiores aparecen de izquierda a derecha: Anders J. Dahlin (Evangelista) y Elier Muñoz (Jesús); María Felicia Pérez (interpretando el aria Ich folge dir gleichfalls); Yoshitaka Ogasawara (Pilato) y Teresa Paz (interpretando el aria
Zerflierße, mein Herze)