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 Acompañado por el Cor Vivaldi-Petits Cantors, que dirige Òscar Boada, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa (Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana) dedicó su concierto en la iglesia de Sant Genís a la ida y vuelta de la música y los músicos entre el Viejo y el Nuevo Mundos, entre Cataluña y Cuba.
Como parte del espectáculo inaugural, el escritor Miquel Desclot redactó un texto poético, declamado por el actor Jaume Comas, que ubicó al oyente en los escenarios originales de Barcelona, La Habana y Santiago de Cuba durante el siglo de las luces.

{mosimage}La 25 edición del Festival Internacional de Músiques de Torroella de Montgrí (Baix Empordà, Cataluña, España), fue inaugurada la noche del pasado viernes 15 por el Conjunto de Música Antigua Ars Longa, que dirige Teresa Paz, en un concierto que combinó obras de Cayetano Pagueras, Joan Baptista Cabanilles, Francesc Valls y Esteban Salas.
Acompañado por el Cor Vivaldi-Petits Cantors –que dirige Òscar Boada– de Catalunya y cuatro cantores invitados, Ars Longa interpretó un repertorio basado en la relación musical establecida entre Cuba y Cataluña en el siglo XVIII, especialmente, a través de la figura de Cayetano Pagueras, compositor nacido en Barcelona que emigró al Nuevo Mundo y concretamente a La Habana.
Aquí tomó parte activa de la capilla de música de la Parroquial Mayor y, luego, de la Catedral de La Habana. De Pagueras se interpretaron versos de Semana Santa y su Misa de Difuntos, que por primera vez ha sido escuchada en Europa.
A la obra de Pagueras, se sumaron algunas piezas del cubano Esteban Salas, cuyo apellido paterno es presumiblemente de origen catalán, un pequeño verso de Joan Baptista Cabanilles (Valencia, 1644-1712) y tres tonos de Francesc Valls (Barcelona, ca. 1671-1747), el maestro de capilla de la Catedral de Barcelona y autor del famoso tratado Mapa Armónico Práctico.
{mosimage}Como parte del espectáculo inaugural, el escritor Miquel Desclot redactó un texto poético, declamado por el actor Jaume Comas, que ubicó al oyente en los escenarios originales de Barcelona, La Habana y Santiago de Cuba durante el siglo de las luces.
Fundado en 1981 por la Asociación de Juventudes Musicales de Torroella de Montgrí, y dirigido artísticamente desde entonces por Josep Lloret, este festival surgió a partir de la iniciativa del ayuntamiento local, la Diputación de Girona y el gobierno de la Generalitat de Catalunya —entre otras instituciones— con el fin de brindar una opción cultural de excelencia a la industria turística de la Costa Brava.
Paulatinamente, el Festival de Torroella fue adquiriendo renombre hasta llegar a incorporar unos cursos internacionales de interpretación y composición musical que este año llegarán a su 22 edición. Participan en esta ocasión el pianista vasco Joaquín Achúcarro, el compositor barcelonés Leonardo Balada, el flautista catalán Vicenç Prats y el guitarrista uruguayo Álvaro Pierri. Dedicado a difundir el máximo abanico posible de culturas musicales del mundo (de la música clásica occidental hasta la música pop, pasando por los fados portugueses y la música africana de Mali), el festival otorga un lugar prominente a la música antigua, como así lo demuestra la edición de este año, en la que también se podrá escuchar la Favola in musica, L' Orfeo de Claudio Monteverdi a cargo del conjunto La Fenice, el Coro de Cámara de Namur bajo la dirección de Jean Tubéry, y el Concerto Italiano de Rinaldo Alessandrini.