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 Como un ejemplo de empatía creativa de cara a la música universal, el Coro Exaudi de Cuba y el Conjunto de Música Antigua Ars Longa se unieron el pasado jueves 6 de febrero para interpretar a los grandes maestros del barroco alemán.
Ars Longa y Exaudi actuaron bajo la dirección del músico israelí Shalev Ad-El en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.

 Por primera vez en su historia ambas agrupaciones se fusionaban, y el "empaste" de voces logrado creó un precedente de excelencia al abordar uno de los más difíciles repertorios de todos los tiempos: las cantatas alemanas de Telemann, Haendel y Bach, interpretadas por solistas y coro de ambos grupos más los instrumentistas de Ars Longa.
El concierto se realizó a sala llena en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, sede —junto a la Iglesia de Paula— del Primer Festival Internacional de Música Antigua, que convocó a artistas de Cuba, Francia, Bélgica, España, Italia, Argentina, Brasil, Guatemala, Italia e Israel y que concluirá este sábado luego de una semana de actividades.
 Fue uno de los invitados más prestigiosos, el músico israelí Shalev Ad-El, quien dirigió magistralmente el espectáculo dedicado a los maestros del barroco alemán desde su asiento en el clavecín, tal y como se hacía en el siglo XVIII.
Sorprendió el desempeño como solista de Elier Muñoz (barítono de Ars Longa) en la Cantata de Telemann, así como la interpretación que hiciera Teresa Paz —directora de dicho grupo— del Gloria de Haendel.
Dirigido por María Felicia Pérez, el Coro Exaudi acostumbra a interpretar obras del repertorio alemán, sin embargo es primera vez —al menos, en Cuba— que lo complementa con instrumentos históricos, lo cual ha sido posible gracias a esta inusitada fusión con Ars Longa.