Premios, mensajes de felicitación y poesía villeniana inundaron la sala Nicolás Guillén de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, sede de las presentaciones del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en el contexto de la etapa habanera de la XXV Feria Internacional del Libro.
En el panel moderado por el destacado periodista y crítico literario Fernando Rodríguez Sosa intervinieron en distintos momentos Víctor Casaus, director del Centro; Isamary Aldama, editora jefa; y Leyda Machado, periodista, quienes alternaron los resultados de los concursos convocados por el Centro a mediados de 2015 con los numerosos saludos recibidos de gente amiga y cercana que, como dijera Casaus, «nos ha acompañado en la apuesta constante a favor de la imaginación y la belleza, la defensa de la justicia conquistada, la búsqueda y el ejercicio del espíritu libertario en la construcción del mejor mundo posible, en el que, citando al poeta, la bandera se mantenga firmemente enraizada en la tierra que la nutre, pero ondeando libre, bien libre, allá arriba y aquí adentro, en el pecho pabliano de todas y todos».
Asimismo se representaron los versos de Villena que inspiraron sus canciones en el Concurso de Creación Ojalá (Joel Espinosa e Ivette Letusé), convocado por Silvio Rodríguez en 2010, a tono con la presentación de los tres tomos de El útil anhelo. Correspondencia de Rubén Martínez Villena, de Carlos Reig Romero.
El encuentro celebró los 20 años del Centro –que en este 2016 recuerda los 80 de la caída en combate de Pablo en Majadahonda– con el anuncio de los ganadores del Premio Memoria y la segunda edición de las Becas de Creación Sindo Garay, premios a través de los cuales la institución ratifica su compromiso con la memoria y la defensa de la nueva trova.
Seis proyectos testimoniales resultaron merecedores del Premio Memoria 2015, en lugar de los cinco establecidos en la convocatoria: «Días de diciembre» de Carla Valdés León; «Investigación testimonial sobra la vida y obra del intelectual cubano Luis Rogelio Nogueras», de Diana Castaños González; «En el ojo de una hormiga», de Jesús Arencibia Lorenzo; «Verónica Lynn, a escena la memoria», de Fernando Rodríguez Sosa y Aline Marie Rodríguez Rodríguez; «La culpable es Cartago. Sueños, luchas y esperanzas de la joven Cuba», de René Fidel González García; y «¿Quién eres tú, Salvador Redonet?», de Reynier Espinosa García.
El jurado de la décima edición del certamen, integrado esta vez por el poeta y periodista Víctor Casaus, la editora Isamary Aldama y el escritor Leonardo Depestre, resaltó la calidad, riqueza y variedad temática de los 30 proyectos presentados, así como la profundidad y originalidad de las investigaciones ganadoras, según se lee en el acta.
Del mismo modo consideró otorgar en primer lugar un premio al proyecto «Días de diciembre» de Carla Valdés León, por acercarse a un hecho histórico de gran trascendencia en la historia de Cuba que dejó profundas huellas físicas y afectivas en el pueblo cubano.
En segundo lugar la propuesta de Diana Castaños González para un libro sobre Wichy Nogueras también interesó al jurado del Centro Pablo, pues la autora reconstruirá a partir de un conjunto de entrevistas a reconocidos intelectuales cubanos la personalidad autoral y vital de Nogueras, hurgando, sobre todo, en su imprescindible obra poética.
«En el ojo de una hormiga». Andares y azares del periodista Guillermo Cabrera Álvarez, «pretende recorrer las aventuras, venturas y desventuras de este hombre excepcional, amigo de figuras como José Lezama Lima, Fidel Castro, Noel Nicola, Enrique de la Osa, José Luciano Franco, Silvio Rodríguez, Stella Calloni o Nancy Morejón, que representa, a no dudarlo, una cima intelectual y periodística en la Isla», según explica su autor Jesús Arencibia.
El cuarto de los proyectos premiados, «Verónica Lynn, a escena la memoria», a cargo de Fernando Rodríguez Sosa y Aline Marie Rodríguez, será una biografía sobre la importante actriz que, como se dice en la propuesta, puede convertirse, igualmente, en una biografía del teatro creado en la Isla en las últimas siete décadas, pues contará con las anécdotas y narraciones de la propia artista, quien asistió también al acto de entrega del Premio Memoria.
Luego, el proyecto «La culpable es Cartago. Sueños, luchas y esperanzas de la joven Cuba», de René Fidel González García, propone «un acercamiento desprejuiciado y audaz al modo de pensar los entornos y las problemáticas de la Cuba de hoy, que podría ofrecer, en sus resultados finales –en opinión del jurado– una caracterización sociológica y antropológica de la sociedad cubana actual en su conjunto y en sus diversidades».
Y por último, «¿Quién eres tú, Salvador Redonet?» de Reynier Espinosa García, que se propone rescatar para la historia de la teoría y la crítica literarias a un talentoso y polémico profesor, investigador, crítico y ferviente promotor de la obra de noveles escritores cubanos, mereció un sexto premio no previsto en la convocatoria.
En tanto, la segunda de las Becas Sindo Garay 2015 fue entregada al trovador Noslen García, de Bejucal, provincia de Mayabeque, por su proyecto de peña Inventario. La primera de estas becas se le otorgó al trovador Yordan Romero, de Santa Clara, durante el Festival Longina el pasado mes de enero.
En el homenaje al Centro Pablo por sus 20 años el Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia, Palmiro Soria, entregó un obsequio a Víctor Casaus en representación de toda la familia centropabliana y, cuestionándose en este caso la veracidad del conocido tango argentino, dijo que dedicar 20 años a la poesía, al cine, a la guitarra y hacerlo con tales niveles de excelencias sí es mucho tiempo: es para hacer un alto y congratularnos por eso.
No pudo haber entonces mejor presente del embajador boliviano que un facsímil del Diario del Che en Bolivia para quien ha sido «un guevariano profundo, comprometido y sensible con todas las causas del Che», como dijera Palmiro sobre Casaus.
Antes y después de ese emotivo agasajo se escucharon fragmentos de numerosos mensajes de intelectuales, artistas y amigos del Centro Pablo, como es el caso de Roberto Fernández Retamar, quien evocando la figura de Pablo dijo: «Siempre me ha parecido alentador que los integrantes de una generación más joven que la mía hayan admirado a Pablo y a los revolucionarios como él. Y ejemplo mayor nos da Víctor Casaus, quien después de haber ejercido como poeta, cineasta y autor de testimonio, se ha revelado también un animador cultural de primer orden. A él se debe en gran medida la creación y el mantenimiento del centro dedicado al Héroe de Majadahonda».
Del mismo modo, Víctor resaltó la inmensa obra personal de Retamar y sus logros al frente de la Casa de las Américas, institución con la que el Centro Pablo tiene «una pequeña alianza estratégica en la lucha contra la banalidad y la complicidad por la cultura».
Otro mensaje enviado desde el buzón electrónico de la revista El Caimán Barbudo llegó a nombre del incansable promotor cultural Fidel Díaz Castro, quien menciona uno de los pilares fundamentales de este Centro que nació, al decir de Fidelito, cuando más falta hacía: «la trova andaba sin espacios ni registros, desperdigada, sin amparo en la cresta del Periodo Especial. Víctor y María abrieron las puertas del Centro y el patio de las yagrumas vio a los trovadores desfilar desde entonces en el tiempo en conciertos preparados con un cuidado nunca o al menos poco visto entre nosotros. Si se habla de dos décadas, aparece Gardel diciendo que 20 años no es nada; pero también dijo que es febril la mirada, gracias a lo cual el Centro Pablo te busca y te nombra y con aire del buen tango adivina el parpadeo de las luces a lo lejos, como quien siempre vuelve al primer amor».
De un extremo a otro de la Isla y de disímiles regiones del planeta como España, Suiza, Puerto Rico, Estados Unidos, Venezuela… llegaron los mensajes de felicitación; Abel Prieto, Eduardo Heras León, Alquimia Peña, Silvia Mancini, Raúl Roa Kourí, Juan Miguel Morales, Steve Brouwer, Manolo Pérez son solo algunos nombres que evocaron en textos hermosos su relación con el Centro, extendiendo su felicitación.
Y como colofón de aquella jornada de festejos, el último mensaje leído, de Silvio Rodríguez, contenía una alegría mayor: «Querido Víctor, seguro debiera ahondar en el trabajo editorial y en el estímulo a la gráfica virtual que viene realizando el Centro Pablo; sin dudas sería óptimo que destacara la importancia cívica de mantener viva la memoria de Pablo de la Torriente y sus comprometidos hermanos de generación; pero la labor que ha hecho el centro que diriges con la trova joven, darles un patio donde proyectarse, grabar sus primeros recitales y darlos a conocer, trabajo sostenido durante dos décadas con el único interés de prestar un servicio a la cultura, convierten al Centro Pablo, a ti, a María y a todos sus trabajadores en acreedores muy legítimos del Premio Ojalá 2016, a la Gestión Cultural. Este Premio les será entregado en el concierto barrial que ustedes decidan, un día del año en curso».
Ser acreedores del Premio Ojalá constituye uno de los mayores motivos de goce del Centro Pablo en sus 20 años y una razón más que poderosa para, con el trovador, «seguir siguiendo».

Amanda Velero
Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau

A pesar del agobiante calor, la librería Fayad Jamis de la calle Obispo estuvo este miércoles 23 a lleno completo de spirituanos y seguidores de la obra del poeta, ensayista y promotor cultural Juan Eduardo Bernal Echemendía (Juanelo), protagonista del Libro a la carta, que cada semana conduce el periodista y crítico Fernando Rodríguez Sosa. Presidente de la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus. Juanelo es autor de los poemarios Walpurgis, Desagravio de la ciudad y la montaña así como Sotavento; los ensayos El infinito sin límites, Razones de la ciudad que canta y Diccionario de la Trova Espirituana, además del cuaderno de relatos Gente que la calle conoció.

Con la colaboración de la Asociación Cubana de Bibliotecarios y Radio Siboney, el Comité provincial de la UNEAC en Santiago de Cuba convoca al III Concurso Caridad Pineda In Memoriam de Promoción de la Lectura. Podrán participar cubanos residentes en Cuba, con un texto de hasta cinco cuartillas sobre el libro que considere marcó su vida, en letra Arial  de 12 puntos, a espacio y medio, firmado con seudónimo. El plazo de admisión cierra el 17 de agosto. Para otros detalles, los interesados pueden dirigirse a calle Heredia 266 entre Carnicería y San Félix, Santiago de Cuba, o escribir a los correos: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  y Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Como parte de la 23 Feria Internacional del libro, este miércoles 19, en el Centro de Estudios Martianos, fue presentado el libro Carteles de cine (1943-1963) del escritor y crítico de arte Jorge R. Bermúdez.  Publicado por Ediciones La Memoria del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, el texto de 212 páginas incluye imágenes a color de 175 afiches, muy poco conocidos, pertenecientes a Eladio Rivadulla y clasificados en tres galerías de épocas, según los países productores de las películas. Dibujante, pintor, diseñador, serígrafo y publicitario, Rivadulla —quien falleció en marzo de 2011— es considerado el iniciador en Cuba de la producción integral de los primeros carteles de cine para 65 distribuidoras fílmicas, diseñados y multiplicados en serigrafía, durante las décadas de los años 40 y 50.