La exposición personal «Ars Longa... Cantus Firmus», del fotógrafo Jorge García (Opus Habana), se mantiene abierta al público en el coro alto de la iglesia de San Francisco de Paula.Uno de los objetivos de esta muestra es hacer ascender a los asistentes hasta el coro alto y mirar desde allí hacia la nave principal y el altar de la iglesia de San Francisco de Paula.
Esta pequeña exposición fotográfica registra instantes de las actuaciones del Conjunto de Música Antigua Ars Longa durante el pasado III Festival Internacional Esteban Salas, así como de su extensión infantil Cantus Firmus – por niños de La Habana Vieja– junto a infantes de otras naciones del mundo.
Dispuestas en el coro alto de la iglesia de Paula, las imágenes aquí reunidas se proponen también contribuir a que los espectadores reparen en el significado de ese espacio eclesial, cuyas condiciones de reverberación volverán a ser aprovechadas cuando se instale el órgano original del templo. Uno de los objetivos de esta muestra es hacer ascender a los asistentes hasta el coro alto y mirar desde allí hacia la nave principal y el altar. Es decir, darles la oportunidad de anticiparse con la imaginación a esa futura acción de rescate cuando, gracias a la difusión natural del tañido del órgano, quedará acentuada la dimensión artística de la hoy sala de conciertos y capilla de arte sacro contemporáneo cubano.
Pero el propósito principal de esta serie fotográfica es – fin de cuentas– reafirmar que, con sede en la antigua iglesia de San Francisco de Paula, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa es todo un proyecto de reanimación espiritual que difunde valores estéticos en consonancia con la propia restauración del patrimonio edificado.
(Palabras al catálogo de la exposición «Ars Longa... Cantus Firmus», inaugurada el 31 de enero)
Esta pequeña exposición fotográfica registra instantes de las actuaciones del Conjunto de Música Antigua Ars Longa durante el pasado III Festival Internacional Esteban Salas, así como de su extensión infantil Cantus Firmus – por niños de La Habana Vieja– junto a infantes de otras naciones del mundo.Dispuestas en el coro alto de la iglesia de Paula, las imágenes aquí reunidas se proponen también contribuir a que los espectadores reparen en el significado de ese espacio eclesial, cuyas condiciones de reverberación volverán a ser aprovechadas cuando se instale el órgano original del templo. Uno de los objetivos de esta muestra es hacer ascender a los asistentes hasta el coro alto y mirar desde allí hacia la nave principal y el altar. Es decir, darles la oportunidad de anticiparse con la imaginación a esa futura acción de rescate cuando, gracias a la difusión natural del tañido del órgano, quedará acentuada la dimensión artística de la hoy sala de conciertos y capilla de arte sacro contemporáneo cubano.
Pero el propósito principal de esta serie fotográfica es – fin de cuentas– reafirmar que, con sede en la antigua iglesia de San Francisco de Paula, el Conjunto de Música Antigua Ars Longa es todo un proyecto de reanimación espiritual que difunde valores estéticos en consonancia con la propia restauración del patrimonio edificado.(Palabras al catálogo de la exposición «Ars Longa... Cantus Firmus», inaugurada el 31 de enero)