Semanario Revista Opus Habana Opus Habana. Semanario Digital.
CLAVES CULTURALES DESDE EL CENTRO HISTÓRICO
Vol. XIX, No. 40 /2017  
   Desde:
   2017-11-27 
  Hasta:
   2017-12-02  




     

27 de noviembre, recuerdo eterno a la inocencia
Este 27 de noviembre, en la histórica acera del Louvre, donde en 1871 ocurrió una de las manifestaciones de descontento ante la injusticia cometida por el Ejército español contra ocho estudiantes de medicina, se desarrolló el tradicional acto de conmemoración que cada año realiza la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Ante la presencia de jóvenes de la Facultad de Ciencias Médicas, una representación de la Asociación Canaria de Cuba, trabajadores de diferentes instituciones del Centro Histórico habanero, y público en general congregado en el acto, el Doctor Félix Julio Alfonso, vicedecano del Colegio universitario de San Gerónimo de donde fueron discípulos aquel grupo de estudiantes de medicina injustamente condenados, recordó los sucesos.
 ...  ampliar en este Semanario

( Leer esta información en nuestro sitio Web: www.opushabana.cu )


Clausura el XII Taller de Investigaciones Históricas y Museológicas
 El acceso de los usuarios al patrimonio de los museos y las tendencias contemporáneas sobre las potencialidades de los medios tecnológicos en los proyectos museológicos y museográficos, fueron algunas de las temáticas abordadas en el XII Taller de Investigaciones Históricas y Museológicas, que culminó el 30 de noviembre. Auspiciado por la Dirección de Patrimonio Cultural, el evento contó con la participación del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, quien expresó durante la inauguración del Taller: «Cuando la sociedad pierde la memoria lo pierde todo... Nosotros somos los que trabajamos para la preservación de la memoria social, de los bienes inefables de la cultura y de todas sus manifestaciones e instrumentos, que van desde lo elemental humano hasta lo altamente tecnológico».

Todos los caminos conducen... a La Habana
Ecos de la XX Semana de la Cultura Italiana
Con la presencia del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, el 29 de noviembre, en los jardines del Palacio del Segundo Cabo, fue develada una placa conmemorativa dedicada a Francesco Valerio, «quien consagró sus mejores energías a propiciar el arte y la cultura napolitana». Dicho homenaje forma parte del programa de la XX Semana de la Cultura Italiana en Cuba que ha incluido la realización de exposiciones, conciertos, conferencias y talleres en el Centro Histórico. Organizada por la embajada de Italia en Cuba, el Ministerio de Cultura y la Oficina del Historiador, la Semana propone para el domingo 3 de noviembre, la presentación del Conjunto de Música Antigua Ars Longa en su sede de la Iglesia de Paula, donde quedará depositado un clavicémbalo construido en La Habana por el Maestro Andrea Di Maio. 
Ampliar información aqui y en este enlace

El diretivo
La referencia al tema político, también hubo de realizarla Roig mediante la definición de «tipos» sociales de entonces como El diretivo, español llegado a Cuba en busca de trabajo y fortuna.
Por Emilio Roig de Leuchsenring .
( Leer esta información en nuestro sitio Web: www.opushabana.cu)
 
27 de noviembre, recuerdo eterno a la inocencia

Durante el acto, la Banda Nacional de Conciertos homenajeó a Eusebio Leal Spengler con la réplica de la batuta empleada por el fundador de la orquesta, Guillermo Tomás Boufartigue. La misma fue entregada por su actual director, el maestro Igor Corcuera Cáceres, a Félix Julio Alfonso, en representación del Historiador de la Ciudad.

Este 27 de noviembre, en la histórica acera del Louvre, donde en 1871 ocurrió una de las manifestaciones de descontento ante la injusticia cometida por el Ejército español contra ocho estudiantes de medicina, se desarrolló el tradicional acto de conmemoración que cada año realiza la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Ante la presencia de jóvenes de la Facultad de Ciencias Médicas, una representación de la Asociación Canaria de Cuba, trabajadores de diferentes instituciones del Centro Histórico habanero, y público en general congregado en el acto, el Doctor Félix Julio Alfonso, vicedecano del Colegio universitario de San Gerónimo de donde fueron discípulos aquel grupo de estudiantes de medicina injustamente condenados, recordó los sucesos.

«El 27 de noviembre de 1871 tiene una significado especial para la juventud cubana, para los estudiantes de la educación superior y para los de medicina en particular y también para la Oficina el Historiador de la ciudad (…) El 23 de noviembre de 1871 un grupo de 45 estudiantes del primer año de Medicina resultaron acusados arbitrariamente por un hecho que no habían cometido y que fue exagerado adrede por las autoridades colonialistas. Vicente Cobas, el celador del Cementerio de Espada los señaló como responsables de rayar el cristal de la tumba del periodista español Gonzalo de Castañón, director del periódico anticubano La Voz de Cuba, que había muerto un año y medio antes en Cayo Hueso, en un enfrentamiento con un patriota cubano llamado Mateo Orozco. La causa del duelo se encontraba en que Castañón se había referido públicamente a las mujeres de la emigración cubana, calificándolas de prostitutas. La injusta acusación contra los jóvenes estudiantes fue apoyada por Dionisio López Roberts, el gobernador político de La Habana.
»Un consejo de guerra dictó sentencia de absolución para unos y sanciones menores para otros. Pero los voluntarios protestaron enérgicamente, obligando al general Romualdo Crespo a ordenar un segundo proceso jurídico. Un tribunal integrado por seis capitanes y la misma cantidad del cuerpo de voluntarios, actuando de una manera arbitraria, decidieron encausar a 43 estudiantes con el siniestro propósito de que señalaran a los posibles responsables de la supuesta profanación.

»Tras un oscuro y expedito proceso jurídico caracterizado por reiteradas manipulaciones, de una manera absurda, decidieron pedir la pena máxima para ocho de los estudiantes acusados, para dar un escarmiento a la participación del estudiantado universitario en la insurrección contra el poder español. Entre los otros castigados, ocho fueron condenados a muerte, once fueron sancionados a seis años, veinte a cuatro años y cuatro a seis meses de reclusión carcelaria. Todos los bienes de los procesados quedaron incautados.
»Fueron declarados culpables y condenados a muerte: Alonso Álvarez de la Campa y Gamba, de 16 años, Anacleto Bermúdez y González de Piñera de 20, Eladio González Toledo de 20, Ángel Laborde Perera de 17, José de Marcos Medina de 20, Juan Pascual Rodríguez Pérez de 21, Carlos de la Torre Madrigal de 20 y Carlos Verdugo Martínez de solo 17 años, quien se encontraba en la provincia de Matanzas el día del presunto delito. Como puede apreciarse en el grupo había tres adolescentes de 16 y 17 años, y del resto ninguno rebasaba los 21 años de edad. Los estudiantes fueron fusilados a las cuatro y veinte minutos del 27 de noviembre, en la explanada de La Punta. La forma en que los obligaron a enfrentar la muerte fue vejatoria. Los vendaron, les ataron las manos a la espalda, los obligaron a ponerse de rodillas y los fueron ejecutando de dos en dos.

»Tampoco podemos olvidar a los mártires abakuás que, en una acción temeraria, casi suicida, intentaron en vano salvar la vida de los condenados y fueron cazados a tiros en las calles aledañas al lugar del crimen. También recordamos hoy la inmolación de los cinco héroes negros, ñáñigos anónimos que protagonizaron la protesta armada ante aquel crimen horrendo, el 27 de noviembre de 1871.
»Al conocer lo ocurrido, el capitán del Ejército español Federico Capdevila, que había actuado como abogado de oficio en la defensa de los jóvenes, extrajo su espada, la quebró en público como expresión de protesta y renunció a continuar prestando servicios como oficial de las fuerzas armadas colonialistas. Todavía resuenan sus palabras dignas y valientes, dijo: «Mi obligación como español, mi sagrado deber como defensor, mi honra de caballero y mi pundonor como oficial, es proteger y amparar a los inocentes: lo son mis cuarenta y cinco defendidos».
»A muy poca distancia del lugar, al oír las descargas de fusilería, otro capitán, el canario Nicolás Estévanez, reaccionó de forma similar. Estévanez no solo era militar, sino también un político republicano y hombre de cultura, que días antes de la masacre, el 11 de noviembre publicó en La Ilustración Republicana Federal, un artículo titulado «¡Glorias cubanas!», donde se refería con elogio a los poetas Plácido y a Heredia. Poco tiempo después Nicolás Estévanez pedía la licencia absoluta del ejército y el 27 de noviembre, escuchó a lo lejos las descargas de fusilería, mientras ejecutaban a los jóvenes, lo que plasmó en unas notas testimoniales en las que dijo: «Perdí la serenidad al conocer los acontecimientos. Dos camareros me cogieron por el brazo y me escondieron en un patiecito». Solo seis estudiantes fueron absueltos. Entre los otros 31 sancionados, siete fueron condenados a seis años, veinte a cuatro años y cuatro a seis meses de reclusión carcelaria.

»En 1872 circuló en Madrid una hoja impresa titulada «El 27 de noviembre de 1871», escrita por José Martí y firmada por Fermín Valdés Domínguez y Pedro de la Torre, dos de los estudiantes que habían sido detenidos. Esa noche su autor, que en ese momento solo contaba con 19 años de edad, pronunció un emocionante discurso en homenaje a los ocho estudiantes de medicina asesinados en La Habana. Después se conoció un bello poema titulado «A mis hermanos muertos el 27 de noviembre», donde Martí expresó en versos conmovedores y resueltos esta frase: «[…] Cuando se muere/ En brazos de la patria agradecida/ La muerte acaba, la prisión se rompe; / Empieza, al fin, con el morir, la vida! […]».

El acto realizado en ocasión de conmemorarse el aniversario 146 del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina dio inicio con las notas del Himno Nacional y el de la Universidad de La Habana, y culminó, luego de la intervención del Doctor Félix Julio Alfonso, con la marcha fúnebre, interpretados todos por la Banda Nacional de Conciertos.

Seguidamente, su director, el maestro Igor Corcuera Cáceres, hizo entrega al Doctor Eusebio Leal Spengler de la réplica de la batuta empleada por el fundador de la orquesta Guillermo Tomás Boufartigue hace 180 años.
El reconocimiento, que cada año es entregado a compositores y músicos, es la primera vez que esta distinción se le entrega a una personalidad fuera del ámbito musical «por su impronta cultural y por el apoyo durante todos estos años a la Banda Nacional de Conciertos».

El histórico homenaje que cada 27 de noviembre protagonizan los estudiantes cubanos a los ocho estudiantes de medicina culminará hoy a las 4 de la tarde con la tradicional peregrinación que realizan desde la escalinata universitaria hasta el Monumento de la antigua explanada de la Punta.

Maria Karla Villar Mora
Habana Radio

 

Este semanario digital de Opus Habana se complementa con la página web www.opushabana.cu y sus artículos salen publicados en la versión impresa de dicha revista.
Si recibió este semanario a través de otra persona (forward) y quiere suscribirse personalmente,
envíenos un e-mail a la dirección boletin-alta@opus.ohc.cu
Si quiere dejar de recibir este servicio informativo, envíenos un e-mail a la dirección boletin-baja@opus.ohc.cu
En ambos casos el contenido del asunto, así como del cuerpo del mensaje, es irrelevante; puede dejarlos en blanco.

Reciba un saludo del colectivo de la revista Opus Habana (Oficina del Historiador de la Ciudad)
que, dirigida por Eusebio Leal Spengler (Historiador de la Ciudad), integran:

Argel Calcines (Editor general); Celia Maria González (Editor Ejecutivo);
Lidia Pedreira, Mileny Zamora Barrabi y Susell G. Casanueva (Redacción);
Yadira Calzadilla y Lizzett Talavera (Diseño gráfico);
Osmany Romaguera (Programación y Web).

Edificio Santo Domingo.Calle Obispo entre Mercaderes y San Ignacio,La Habana Vieja
Teléfonos: (53) 78669281 / 78639343 / 78660777
E-mail: redaccion@opus.ohc.cu