Seguramente fue ésta la última entrevista que concediera el reconocido periodista, a quien Opus Habana rinde homenaje póstumo con su publicación.

 

 «Romántico del siglo XXI, lo que equivale a continuar como postmoderno que no escinde sino unifica», se define este hombre de ideas, uno de los pocos artistas cubanos con renombre universal en vida. Aprovechando el caudal acústico de la guitarra, superó los textos filosóficos en el afán de transmitir que todo es movimiento, cambio, proceso... infinitud en forma de la espiral eterna.
 Un texto poético de hace más de cuarenta años propicia que su autor reflexione sobre la relación entrañable entre existencia, poesía y culto a la ciudad.
 «Siempre digo que llevo dentro un novelista frustrado», expresa en la entrevista este dramaturgo cubano considerado ya un clásico por su obra literaria.