Tras recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas 2002, Adigio Benítez concedió esta entrevista, que es síntesis de varios años de consagración al arte, a la enseñanza, a la creación.
 La sola mención de su nombre evoca los avatares de una generación literaria en su afán por definir el lugar que le correspondía dentro del entramado social.
 Mezcla de picardí­a y jolgorio, su obra sorprende, en primera instancia, por el tratamiento desenfadado de la realidad cubana actual. Pero más allá de la ingeniosa humorada, este pintor excepcional da rienda suelta en sus cuadros a una profunda vocación poética, translúcida de ternura y candor.
 A través de su pintura Ileana Mulet ha inventado una ciudad, con sitios que convidan a transitarla hasta sus más recónditos parajes.