La presencia de las palomas en plazas del Centro Histórico está vinculada al programa ambiental-educativo llevado a cabo por la Oficina del Historiador de la Ciudad a través de la Quinta de los Molinos, institución que tiene a su cuidado la protección y reproducción de esas especies.

Pulsando la realidad en su constante devenir, ha logrado involucrar su cosmo-insularidad desde los espacios de discusión social propiciados por la plástica y la gráfica de su generación.

 

 «Los caracoles de tu patria se parecen a tu poesía, en la forma y en el color oscuro», dijo a Pablo Neruda el malacólogo cubano Carlos de la Torre. Sin proponérselo, había incitado a que el gran poeta chileno fomentara una de su más famosas colecciones.
 Exponente de las confluencias culturales dadas en La Habana, este pequeño perro es parte del patrimonio cultural cubano, como la única raza canina autóctona que se conserva.