Con un repertorio sui generis de fabulaciones personales, Vicente Rodríguez Bonachea ha priorizado la visualidad de sus obras al proponerse «transmitir un conjunto de disímiles sensaciones», según él mismo confiesa.
 En la galería de arte del Instituto Cubano del Libro, antiguo Palacio del Segundo Cabo, el pintor y diseñador Eladio Rivadulla, exhibió en 2002 varias de sus obras bajo el título «Exposición retrospectiva».
 La Casa Carmen Montilla ha dado fe de la obra artística de Lionel Borras Veiga, acuarelista innato que sorprende por su frescura y autenticidad, en cada una de sus piezas que integran la muestra «Habana, primera parte».
 La Sala Transitoria del Museo de la Ciudad exhibió en 1999 «Vieja... pero Habana», la primera exposición personal de Roberto González. «Pintor deliberadamente instintivo», lo definió Argel Calcines al inaugurar la muestra.