Una amplia presencia de obras creadas por italianos se desarrollaron desde épocas bien tempranas en Cuba, fundamentalmente en La Habana. Es por eso que la cultura italiana está presente en nuestra historia y en nuestro patrimonio. En el siguiente artículo escrito por Rufino del Valle Valdés, crítico de arte, conferencista, investigador de la fotografía y fotógrafo cubano; se aborda esta temática.

Cada año abre con uno de los actos más significativos de la intelectualidad y las ciencias de Cuba. Se trata sin dudas del aniversario de fundación de la Universidad de La Habana, la primera de Cuba y una de las más antiguas del continente, y que este año arriba a su 293 aniversario. La ceremonia, que tradicionalmente acoge el Aula Magna del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, en clara alusión histórica a los antecedentes fundacionales de la institución, fue celebrada este año en la Colina Universitaria. El padre Fray Manuel Uña estuvo encargado de las palabras principales del acto.

El Palacio del Segundo Cabo acogió el estreno mundial del documental Cuervo y Sobrinos: el valor del tiempo, del joven realizador cubano Alfredo Herrera Sánchez. El material que sirvió de tesis de grado se acerca a la historia de la legendaria marca de relojes fundada en La Habana en 1882, y su permanencia hasta nuestros días aún en el Centro Histórico, como tienda-museo gracias al empuje del Historiador de la Ciudad de La Habana, el Doctor Eusebio Leal Spengler.

El Taller Científico de Antropología Social y Cultural Afroamericana volvió del 6 al 9 de enero al Museo Casa de África, cónclave ideal para la confluencia de saberes, el diálogo fortuito e intergeneracional sobre la diáspora, la cultura africana y su presencia en Cuba. Cada año el Cabildo del Día de Reyes inaugura el encuentro a fin de crear una simbiosis entre celebración popular y producción científica. Sin embargo, respetando las medidas de seguridad sanitarias, el cabildo no pudo recorrer, esta vez, las calles habaneras.