El Museo Numismático de la Oficina del Historiador de la Ciudad conserva en sus fondos una singular pieza, la primera en la numismática donde aparece plasmada la efigie de José Martí: la Medalla de la Emigración.

Ubicada en la Sala Medallística del Museo, la condecoración surge en 1913 por iniciativa de I. Melecio Alcalde, apoyado por otros veteranos de las guerras de liberación, quienes, reunidos el 3 de enero del propio año en junta directiva de la Asociación de los Emigrados Revolucionarios Cubanos, aprobaron la creación de una medalla conmemorativa para distinguir a aquellos que desde el exilio habían contribuido a alcanzar la independencia de Cuba.

Por su estratégica ubicación, amplitud, y a tenor de la relevancia y belleza de las edificaciones que definen sus contornos, la Plaza de San Francisco deviene parada recurrente para aquellos que se animan a recorrer el Centro Histórico habanero, tal vez con el anhelo de aprehender las claves que hacen de este un sitio irrepetible.

En  Cuba, la impronta de Italia se ha hecho sentir durante cinco siglos con obras de sus arquitectos, constructores, escultores y pintores, quienes levantaron en la Isla imponentes fortalezas, concibieron frescos en catedrales, decoraron teatros, esculpieron estatuas o moldearon rostros de mármol y bronce de los héroes de la independencia.  De esta historia trata el documental Cuba: un arte también italiano, presentado por Carmine Robustelli, embajador de Italia en Cuba, en el Centro Hispanoamericano de Cultura, como parte de la XV Semana de la Cultura Italiana en La Habana, que transcurrió entre el 26 de noviembre y el 2 de diciembre, con más de 25 propuestas.

Fruto del esfuerzo conjunto de la Oficina del Historiador de la Ciudad y la Fundación Alejo Carpentier, en 2012 vio la luz el libro Los pintores escriben, bajo el sello editorial Boloña.