En esta ocasión, el articulista afirma: «Así, botelleros son todos aquellos que viven y medran a título de sabrosones y bravucones lo mismo el político prominente que el infeliz picador, el que ocupa una Secretaría o un alto puesto sin tener capacidad alguna para desempeñar aquélla o éste como el que logra entrar gratis en un espectáculo o asistir de guagua a alguna fiesta».

En esta ocasión, el articulista refiere: «Entre las distintas plagas que azotan nuestra sociedad en lo que atañe a la vida intelectual y literaria, son dignos de especial mención los consagrados».

En esta ocasión, el articulista afirma: «Es horrible, insoportable, desesperante, el calor que reina en esta muy ilustre y fidelísima ciudad de la Habana».

 En esta ocasión, el articulista afirma: «Nos toca estudiar en este artículo a los maridos engañados por sus esposas, q. lejos de ignorar la desgracia que les ocurre, la conocen y consienten, ya gratuita, ya productivamente».