En esta ocasión, el articulista nos cuenta: «El caso artístico se convirtió en caso de corte. Fueron llevados ante el individuo encargado de administrar justicia, la figura nefanda y el dueño del establecimiento».

En esta ocasión, el articulista se pregunta: «¿Puede encontrarse una línea divisoria, clara y precisa, entre lo moral y lo inmoral?».

En esta ocasión, el articulista afirma: «Ya el médico no necesita, como antaño, para ser buen médico, correr quitrín, usar levita larga y sombrero de copa, adoptar el aire de solemnidad y gravedad, misterioso y reservado».

En esta ocasión, el articulista afirma: «Así, botelleros son todos aquellos que viven y medran a título de sabrosones y bravucones lo mismo el político prominente que el infeliz picador, el que ocupa una Secretaría o un alto puesto sin tener capacidad alguna para desempeñar aquélla o éste como el que logra entrar gratis en un espectáculo o asistir de guagua a alguna fiesta».