Acerca de la pasión por el baile, «nota sobresaliente del carácter y costumbres cubanos de todos los tiempos y de todas nuestras clases sociales», comenta en esta ocasión el articulista quien, además, cita las reflexiones que sobre el tema hicieran algunos escritores y hasta un viajero de paso por La Habana.

 Aunque con matiz crítico, en este ensayo histórico costumbrista el cronista más allá de censurar lo que pretende es ponderar «la misión y el papel importantísimo y trascendental que las asambleas de verdadera representación popular, funcional, técnica y cualitativa deben desempeñar en los Estados modernos de régimen representativo y republicano».
 Teatro Espontáneo de La Habana es un grupo que cuenta ya con cinco años de vida. Creado por el joven actor Carlos Borbón, quien actualmente continúa siendo su director, este proyecto surgió a partir de un taller de playback introducido en Cuba por Susan Mesk —una directora norteamericana— en el cual participaron muchos de los actores que hoy integran el colectivo.
 Apoyado en el criterio de dos distinguidos abogados el articulista se refiere al que denomina como el «mayor de los relajos»: el de una Constitución inoperante.