Figura mítica de la cultura cubana, Gertrudis Gómez de Avellaneda no ha encontrado aún la biografía que la ordene, explique y —al mismo tiempo— la ponga, para decirlo físicamente, en las manos de sus lectores.
 Hubo que esperar hasta 1914 para que se conocieran las Memorias inéditas de la Avellaneda, publicadas por el historiador y periodista Domingo Figarola Caneda.
 Dedicado al Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, se presentó este viernes 15 de octubre —con el título El museo me hizo a mí— un nuevo CD de la Colección «Palabra viva», que edita el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.
 Ante la persistencia de las penetraciones marinas en el litoral habanero, que alcanzaron proporciones drámaticas en marzo de 1993, se propusieron soluciones que lo protejan sin sacrificar su imagen histórica.